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Así encontramos dos sobrescritos remitidos por Diches y Cia el 21 de agosto de 1854 de Málaga a D. Pedro Nolasco de Soto sito en Cádiz. La primera - por así nombrarla - [fig.2] está fechada en el interior el 20 de agosto de 1854, pero fue enviada el 21 y manuscrito "vapor gaditano" para indicar el barco que la transportaría. Llegó a su destino el 23 de agosto, como indica el fechador tipo "1842" en rojo de Cádiz, estampado al dorso [fig. 3].
[Fig. 2] Carta fechada el 20 de agosto de 1854 con fechador tipo "1842" en rojo de Málaga y manuscrito "Vapor Barcino" franqueada con sello de 6 cuartos rojo de la emisión de 1854 matasellado con parrilla negra. Al dorso fechador de llegada "23-AGº-1854" en rojo de Cádiz.
La otra carta [Fig. 4] , enviada el mismo día con las mismas marcas y sello llegó el día 27 del mismo mes como también indica la llegada estampada en Cádiz al dorso [Fig. 5].
[Fig. 4] Carta fechada el 20 de agosto de 1854 con fechador tipo "1842" en rojo de Málaga franqueada con sello de 6 cuartos rojo de la emisión de 1854 matasellado con parrilla negra. Al dorso fechador de llegada "27-AGº-1854" en rojo de Cádiz.
 [Fig. 3] fechador de llegada "23 -AGº-1847" |
 [Fig. 5] fechador de llegada "27 -AGº-1847" |
El que sigue es el itinerario aproximado que se supone que debieron hacer las dos cartas, tanto por vía terrestre como marítima:
Así, se constata que la carta circulada por cabotaje tarda sólo 3 días en llegar a su destino mientras que la ordinaria necesita una semana. Por medio de este ejemplo y las muchas referencias que he sacado de estudios comparativos similares desde 1838 hasta 1861, se puede afirma que, en condiciones "normales" y como norma general, el correo de cabotaje era el doble de rápido que el terrestre (ordinario) en estas fechas aunque faltaría determinar la ventaja que supuso para este servicio el uso del ferrocarril (empleado en la península desde 1848). Así se deja a discreción de tantos estudiosos del ferrocarril este curioso aspecto de los transportes de las cartas, ya que , a mi entender, tan importante resulta el objeto como el medio.
Esteve Domènech i Baño
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